En bromerio, medio en broma medio en serio

¡Sonríe! ¡Estás en el mejor blog de la red!

Cómo abrir un blog o encontrar tu vía de escape

15 comentarios

Cuando las personas pasamos por un mal momento necesitamos encontrar un salida. Pero, ¿cómo? Porque la teoría nos la sabemos todos muy bien. Se la contamos a los demás como auténticos sabios, hemos aprendido mucho de la vida ¿a que sí? Pero luego resulta que un día, toda nuestra sabiduría y evolución espiritual se desmorona y nos llegamos a sentir… una mierda.

Tenemos mucha suerte de haber heredado toda esa sabiduría espiritual de nuestros antepasados a lo largo de los siglos, por éso nos la sabemos también. Porque aunque la repetimos como papagayos y nos encanta inundar el facebook de un montón de frases bonitas que otros han dicho, a la hora de poner en práctica dicha sabiduría no estan fácil. Por lo menos para mí, oye.

Y a éso quiero dedicar la entrada de hoy. De cómo salir de un mal momento, o más bien, de cómo salí yo hace poco. No sé si te resultará útil, pero por lo menos, no encontrarás el típico post lleno de frases teóricas, ni de consejos, ni nada que te diga qué realmente deberías hacer. Sólo contaré lo que a mí en un momento me fue útil. Y una de las cosas que me resultó positiva fue abrir este blog. Sí, así es. El blog comenzó como una manera de superar un mal momento. Vamos imagínate, un día me sentía fatal, triste, la vida no tenía sentido… ¿qué puedo hacer con mi vida? No lo sé, pero me voy a abrir un blog. Ah ¡vale! ¡qué güay!

Noseasidiota

Esta especie de manifiesto refleja muy bien los valores y contenidos del blog. Quiero contar ésto hoy porque hace tres meses que empecé este blog. Me propuse el compromiso de escribir una vez a la semana, cosa que por ahora lo estoy cumpliendo. Me gustaría continuar con dicho compromiso hasta la próxima revisión. Por otro lado, debería de ir pensando qué puedo hacer con este blog. Qué perspectiva tiene, hacia dónde podría ir encaminado. Porque por ahora sólo fue éso, una vía de escape. Pero, en realidad, me gustaría que fuera algo más. Lo que pasa es que aún no lo tengo demasiado definido.

El blog comenzó el día de mi cumpleaños. Fue el regalo que me decidí hacer después de pasar uno de los meses más difíciles, desde el punto de vista anímico, en mucho tiempo. Aquí en Glasgow, el invierno puede resultar un poco duro. Depende de las condiciones en las que te encuentres, si te pilla un poco flojo lo puedes llegar a pasar  muy mal (bueno igual que como en todos los lados). Justo éso me decía hace unos días una chica de una ciudad cerca de Manchester. Está por aquí trabajando y que echaba de menos a su familia y amigos. Y éso que su trabajo le gusta y no ha salido del país. ¡Se quejaba del tiempo de Glasgow! Pues imagínate yo, que he vivido prácticamente toda mi vida en la ciudad en Europa que es consideraba como la que más horas de sol recibe al año.

 El mes de febrero comenzó con un trabajo que esperaba conseguir y que nunca llegaba el trabajo. Por otro lado, le dediqué especial atención y tiempo a una oferta de trabajo para una organización que me gustó mucho. El trabajo era bien sencillo, en español no tendría ningún problema. Preparé y revisé cuidadosamente el currículo y escribí un personal statement que requerían para poder optar al puesto. Sinceramente, pensé que me llamarían pero no lo hicieron. Eso sí, me respondieron al email personalmente. Si encontré un par de trabajos, uno de ellos después de entrevista, pruebas y tests que duró nada menos que cinco horas. Pero me sentía totalmente frustrada. Me di cuenta el tiempo que tendría que empeñar aquí para conseguir unos objetivos a medio plazo y luego, si los conseguía, lo lógico sería para estar aquí. Sentí que empezaba a perder el norte. En principio mi objetivo de estar en Glasgow era mejorar mi ingles (de un modo holístico me refiero). Recuerdo en Bolivia cuando pensé lo de mejorar el ingles, no me imaginaba en Glasgow. Yo quería sentirme lo suficientemente segura como para viajar a un país del tercer mundo de habla inglesa y poder tener las mismas experiencias que tengo en español pero en otro idioma. Menos mal que tenía más de 20 horas de clase a la semana, estaba metida en tres voluntariados y éso me hacía estar entretenida en un mes de febrero que no vi el sol.

A las nueves de la mañana era de noche todavía,  a las tres de la tarde empezaba a anochecer y se pasó todo el mes, literalmente, lloviendo. Sufrí en toda regla el trastorno afectivo estacional. Me empecé a encontrar muy mal. Mis dos amigas con las que más salía a desconectar regresaron en diciembre a sus respectivas ciudades. Así que, empecé el año sola. Mi padre falleció en un mes de febrero (hace unos años) y en toda esa vorágine afectiva no pude evitar replantearme toda la vida. Pero esta vez, sin excusas. Ya no había culpables a los que echarle la culpa de mi malestar. Ni Rajoy, ni la crisis, ni ninguna discusión con alguien. No podía irme un fin de semana a mi pueblo y desconectar. Estaba ahí en mi cuarto frío, que también he pasado este invierno algo de frío, con mis pensamientos y yo misma sin nadie más. Y entrando en una profunda crisis de los cuarenta sin ni siquiera tenerlos.

Hace poco colgué unas fotos en facebook sobre mi viaje en Escocia, Me hizo mucha gracia porque alguien dio a entender, sin tan siquiera apenas saber de mi en todo el año, que me estaba yendo genial por las fotos publicadas. Hombre, no me dio por hacerme una foto el día que estaba llorando a moco tendido… a ver… un poquito de por favor… ¿Qué fotos, si no, voy a poner?

No me quiero extender demasiado. Es más largo de contar todos los sentimientos y sensaciones que tuve  en la que por un momento sentí que mi vida era un fracaso absoluto. Al final, ¿Cómo salí de este embrollo?

1. Volví a leer de nuevo. Leer relaja, distrae, emociona, viajas, encuentras respuesta, te sientes identificada, disfrutas. En definitiva, leer anima mucho. Y yo había dejado bastante lectura (no es que tampoco sea una gran lectora que devora libros) porque sólo quería leer en inglés. Está bien leer en inglés,  pero en mi caso a veces es desesperante porque creo que no elijo bien los libros. Total, que al final ni leía en inglés ni español. Así que ahora que leo en español, intento leer algún blog en inglés, artículos. Pero voy a intentar en los próximos seis meses leer un libro en inglés. Ya veremos qué pasa.

2. Intenté salir a dar un paseo. Si es por la naturaleza mejor. Es verdad que aquí donde vivo no puedo quejar con el ambiente en el que estoy de naturaleza. Pero cómo casi no había luz y estaba todo el día lloviendo y además ocupara las horas de luz para otras cosas, no me era fácil encontrar un momento pero hice el esfuerzo y casi a finales de febrero, me empecé a ir a excursiones con escoceses que así podía también practicar mi inglés, buenos mi glaswegian.

 3. Comencé este blog. Me ayudó a conectar de nuevo con el exterior. También fue como respuesta a ese deseo auto frustrado por mi misma de nunca darme ese tiempo para hacer algo, que no sé si me gusta hacer o no, porque ni siquiera lo he intentado de verdad, que es escribir. He escrito muchas cosas personales a lo largo de mi vida, pero lo que me gustaría compartir no son esos escritos, sino aquellos que nunca llegué a escribir, porque siempre tenía algo mejor que hacer y siempre lo dejaba para mañana. Ese mañana que nunca existe. Y aún sigo con ese problema, sólo que al menos lo estoy haciendo visible. Todavía no he encontrado el lugar, ni he creado el hábito. Pero lo que si que tengo es una proyecto a medio largo plazo. A los proyectos hay que ponerles fecha porque si no, caducan antes ellos solos.

4. Contar con los amigos y familiares. Reconozco que no le he dado demasiada importancia a ésto, no porque no la tenga. Sino porque me he encontrado lejos y además era algo demasiado interno. Aunque no queda de más el dar las gracias a todos aquellos, que de una u otra forma,  me habéis acompañado ¡Gracias!

La mejor vía de escape es hacer algo que te guste. Dedica al menos un rato al día. 

 

936060_10151489396117825_1370457758_n

 

 

 

 

Anuncios

15 pensamientos en “Cómo abrir un blog o encontrar tu vía de escape

  1. Muy buenas reflexiones. Ánimo … Y no dejes de escribir!!!
    Un saludo

    Me gusta

  2. Sin palabras jefa. Sin palabras por varios motivos, pero sobretodo por la capacidad que te has mostrado a tí misma de superarte. Me gusta como escribes, de fácil lectura y con una cercania asombrosa. Tú rediriges tu blog como has redirigido tu vida, mientras tanto, seguiremos disfrutando de él (osea, de tu otro yo, el blog). ¡Saludos desde un pueblo perdido de Escocia jefa!

    Me gusta

    • Pues jefe estoy pensando en volver a España o al menos salir de Escocia, igual estaría bien una visita a ese pueblo… un saludo!

      Me gusta

      • Vaya, no me esperaba una noticia así. Si ves que te va a hacer bién, por supuesto adelante, sin dudarlo. A veces tenemos que buscar nuestro sitio (o volver a el jeje). Ya me contarás de eso. Y cuando quieras, dimelo. Yo ahora los Miercoles estoy en Stirling, más cerca de Glasgow 😛 .

        Me gusta

  3. Gracias por compartir con tanta sinceridad y emoción. Un abrazo muy fuerte y animo desde Barcelona. Eres una valiente!!

    Me gusta

  4. Gracias por el post. Muy interesante. Ayudas y motivas a pensar…

    Me gusta

  5. Me ha encantado el post, Natalia. Me he sentido identificado en muchos aspectos en tu historia. ¡Hasta en lo de llorar a moco tendido! Ya ves, sólo de esa clase de hombres que suelen llorar (como decía Revólver). Abrir un blog es toda una experiencia. Muchas veces te ganas de mandarlo a la mierda cuando escribes y nada te dice ni tan siquiera que es una mierda lo que has escrito. Pero eso se compensa con las veces que la gente escribe y te comenta y te da feedback. Eso algo que, por lo menos a mí, me sube la moral. Como dices, un blog es buena idea para desarrollar la escritura y poder compartir con el mundo lo que escribes. Yo he descubierto que me gusta escribir y escribo cosas chulas que a la gente le suele gustar. Textitos cortos, que suelo colgar en Facebook. Sin duda, volvería a crear un blog todas las veces que hiciera falta. Pero mejorando cada vez lo que quiero de él. Ahí radica la esencia. En saber qué quieres hacer con tu blog. Piénsalo Natalia, y adelante. No decaigas, xikilla. Si te deprime la lluvia, vente a Cáceres a ver el “Secarral Park” que circunda la ciudad, entonces sí que te va a dar ganas de llorar, jajajajaja. Un abrazo, y cuidate. Y sigue así con tu blog, me encanta.

    Me gusta

    • A mí me parece una buenísima idea para desarrollar la escritura y para salir ahí afuera. Me alegro que escribas cosas chulas, me gustaría poder leerlas. Ya iré pensando qué hacer con el blog, por ahora continuar con el post semanal y bueno tengo una ligera sensación hacia donde va ir girando… pero lo que tengo claro por ahora es que el nombre y estilo del mismo no cambia… sólo que necesito precisar algo más el enfoque… me encanta filosofar jajajajaja. Un abrazo y gracias por comentar

      Me gusta

      • Filosofar es bueno, jeje. Y en cuanto al blog, déjate llevar por lo que vaya surgiendo de él, del contacto con la gente. Si quieres leer algo de lo que escribo, te puedo mandar algo al correo electrónico, ¿vale? Tú dirás. ¡Un saludo!

        Me gusta

  6. Me encanto tu entrada!

    Me gusta

¿Algo que comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s